Prédica: "La gran simiente de Dios"
Hebreos 1:3 = el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas Estamos llamados a vivir en el Espíritu, para evitar caer en una simple "religiosidad" con nuestra vida diaria. Tenemos, para ello, la herencia de los hijos de Dios, sus promesas y una interacción directa con el Reino. Tenemos que ver claramente la diferencia entre "nacer" en Cristo y ser "engendrado" por Dios.