Prédica: "Jesús toma el control"
Muchas veces nos enfocamos en avanzar, en derribar muros y conquistar nuevas tierras. Creemos que estamos en una partida de ajedrez donde constantemente tenemos que ir derrotando lo que se nos pone en frente. Y sí es uno de los propósitos de nuestro caminar como Iglesia: ensanchar nuestro terreno, pero no siempre podemos por cuanto estamos sujetos a nuestra humanidad. Si a eso le sumamos el ajetreo diario, trabajo, familia, situaciones externas… podemos llegar a complicarnos y nunca aterrizar en una nueva tierra prometida. Salmos 139:23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos